
Museo a la fresca es una instalación llevada a cabo en el interior de una de las viviendas del CABANYAL, con motivo del evento Portes Obertes organizado por la plataforma Salvem el Cabanyal en 2005. Barrio valenciano que estuvo afectado por un plan de ampliación donde el Ayuntamiento de Valencia pretendía abrir la Avenida Blasco Ibañez al mar. Desde 1998 la plataforma organizó diversos eventos de arte público donde los vecinos cedían sus casas por unos días para acoger proyectos artísticos como espacios expositivos.
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Proyecto inspirado en la figura del propio Blasco Ibañez que con motivo de su investidura Honoris Causa por la Universidad de Valencia, propuso al ayuntamiento de la ciudad “la creación de un museo que perpetuase la vida valenciana”. Con la ampliación al mar de la avenida que lleva su nombre, no sólo se perderá un vestigio único arquitectónico, sino también, parte de sus costumbres, sus tradiciones y de su pasado.
Desde una perspectiva múltiple y diversa, a partir de diversos testimonio, se presenta la posibilidad de reconstruir un momento que caracterizan la cotidianidad de los vecinos del barrio el Cabanyal. Es habitual verlos sentados en la calle aprovechando las brisas fresquitas de la noche. El proyecto pretende por un lado, conservar algunas de estas costumbres, y por otro, crear un espacio de reflexión donde el espectador contemple dichas tradiciones del presente, desde el interior de una de las casas, como un museo que tratase de perpetuar “la vida valenciana”.
La instalación se presentó por primera vez en 2005 en el propio Cabanyal y con posterioridad en 2006 en el la Sala Colegio Mayor Azarbe de Murcia, con la publicación de un catálogo.[/su_expand]