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TESTIMONIO DE UN DES/N/TIERRO

(Videoinstalación, 2008)

Al recorrer hoy en día Valencia, uno no puede imaginar que la ciudad fuera, durante siglos, importante centro de cultura musulmana. Son muy pocos los restos arquitectónicos que podemos encontrar de aquella época. Y, sin embargo, la ciudad estaba completamente islamizada cuando Jaime I la ocupó en 1238. Por aquel entonces, sus arrabales, barriadas
y aldeas totalizaban una población superior a la de la misma ciudad. Proliferaron palacios y mezquitas, baños y merca- dos. Los poetas de aquel tiempo dejaron constancia de bellos parques, entre los que Russafa conserva todavía su esplen- dor donde erigió allí su munya el gobernador “Abd Aláh al Balansí” (el valenciano), en recuerdo de la Russafa cordo- besa donde había transcurrido su niñez y evocadora ésta -a su vez- de aquella otra que sus antepasados, los califas de Umayya, poseían en Siria, cuando su imperio se extendía desde la India al Atlántico. Los logros y avances de cultura musulmana dejaron en la ciudad un innegable poso, con repercusión aun en la actualidad en la cerámica, la arquitec- tura, la lengua, la artesanía, la agricultura, la gastronomía, el sistema de riegos o el Tribunal de las Aguas.

En contraposición, es bien sabido que los cristianos con- virtieron en Catedral la mezquita mayor mientras que otras nueve mezquitas fueron consagradas como parroquias. En la actualidad podemos observar por ejemplo, en la propia Catedral de Valencia imágenes de la iconografía religiosa donde aparece un cuadro del martirio de los mártires cristianos a manos de los musulmanes, o la anécdota de la desaparición del brazo de San Vicente durante el periodo de la ocupación musulmana, siendo recuperada la reliquia en el 1104.

Pues bien, en los último años, Valencia está sufriendo, al igual que la mayoría de grandes ciudades en nuestro país, un incremento de la inmigración procedente, en buena parte, de países del Magreb. Se están abriendo nuevas mezquitas, centros musulmanes, teterías, carnicerías especializadas etc. Barrios como el de Ruzafa han sufrido una enorme trans- formación de su población. Esta inmigración configura una nueva cartografía de la ciudad invisible al ciudadano de a pie al tiempo que, debido al progreso económico y cultural de la ciudad, la arqueología urbana se encarga de desenterrar los distintos vestigios de la ciudad, recuperando así su historia y reconstruyendo una época en la que muchos historiadores no han querido ahondar.

El proyecto Testimonio de un des/n/tierro que pretendo realizar para la exposición Mapping Valencia quiere conectar de alguna forma la realidad pasada de aquellos pobladores que dieron origen al esplendor de la cultura valenciana,
con la realidad presente que se encuentran los inmigrantes musulmanes que llegan a la ciudad, intentando crear nuevos vínculos de reflexión y dando voz a estas personas, aten- diendo a las nuevas realidades y nuevos espacios margina- les, punto de partida de estos nuevos mapas. Por ello, en la instalación se han incluido algunas de estas voces:

“Al hablar de la literatura sólo se habla de la literatura española. ¿Qué pasa con la literatura árabe que se hacía aquí en valencia?”

“Para mí Valencia es una Argelia en color, el lado artís- tico se parece mucho a lo que tenemos allí. Al rehabilitar las casas y mantenerlas como era antes, me recuerda a mi país.”

“Yo nací en Damasco y Valencia. Paseando por Valencia me siento como si estuviese allí mismo…”

“Es la sensación… la forma de hacer la ciudad es igual, las denominaciones son muy comunes, las palmeras las veo allí y las veo aquí, de las misma manera.”

“Me ha llamado mucho la atención los naranjos en el centro de la ciudad. Yo había escuchado que Valencia es la ciudad de las naranjas, pero no sabía que estaban en el centro de la ciudad.”

“Paseando por le Carmen sientes que estas mucho más cerca de tu tierra de lo que pensabas. Es un orgullo ver que los árabes dejaron algo de valor que aun perdura.”

“Las huellas de la civilización musulmana se han que- dado grabadas tanto en los monumentos como en nuestras formas de pensar hoy en día.”

“Hay un cierto desconocimiento hacia la religión musul- mana, el Islam forma parte de mi vida y no puedo separar el ámbito religioso de mi vida cotidiana.”