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EL SUEÑO DE ADRIANA

(Instalación, 2008)

Adriana, en su Colombia natal, tiene un sueño: poder compartir su vida con una mujer; incluso sueña como sería físicamente su chica ideal. Pero los sueños pueden llegar a cumplirse. Cuando viene a vivir a España, su princesa azul aparece y la lleva al matrimonio.

«¡Vivan las novias!».

Adriana Rodríguez habla ante la cámara sentada y en plano corto. Nacida en Colombia, en donde ni siquiera podía pensar en mantener relaciones íntimas con una mujer, se exilia a España y descubre que no sólo es posible sino que se muestran públicamente. Una emigración por cuestiones afectivas al sentirse atrapada en una comunidad homófoba, que no le permitía autodefinirse como lesbiana, ni acceder a sus deseos más profundos por temor al rechazo. Ya en su país natal soñaba con una mujer de pelo corto, guapa, con gran sensibilidad, a la que le gustasen los animales y fuerte. Sólo le faltaba rostro. Al acudir al Colectivo Lambda de gays y lesbianas, conoce a su mujer ideal. La elegancia, ojos, nariz y voz de Angie Simonis la enamoran definitivamente.

Tras cuatro años y medio de convivencia consiguen casarse por la institución civil en el ayuntamiento del Villajoyosa. Pedro Ortuño entrevista a Adriana en septiembre de 2008. La conversación es insertada entre la ceremonia y el baile de la boda (celebrada el día 22 de octubre de 2005), donde lo personal y lo privado son confirmados públicamente. Ambas en uno de sus mayores momentos de felicidad, una pareja que rompe con los prejuicios sociales para reclamar su amor.

En este documento positivo y esperanzador sobre el amor y el compromiso de pareja, Pedro Ortuño retrata a Adriana ante la experiencia más importante de su vida, reflexionando sobre cómo el azar, o el destino, puede superar las expectativas ideales. Irradiando ternura y sentimientos al permitirse ser ella misma, transmite una gran confianza en el futuro. Primera mujer latinoamericana y, por su puesto, primera colombiana en conseguir la utopía de casarse con otra mujer, este logro supone un orgullo y estímulo para continuar luchando por sus derechos legales como lesbiana.

 

Instalación exhibida en las exposiciones Cuando crucemos el océano, comisariada por Aurora Alcaide en Museo de la Universidad de Alicante (2009) y Crossing East-West Narratives by the End of Video Art (2012) en Tabacalera Madrid comisariada por Menene Grass (Casa Asia).